Desglose de votos Elecciones parlamentarias Frente Amplio – CR – Hoy cr

La probabilidad de que la gente vote por diferentes partidos en las elecciones presidenciales y legislativas siempre está latente y reaparecerá en 2026. La llamada «fragmentación del voto» afectó a todos los grupos: ocurrió en Pueblo Soberano a pesar de una gran victoria, fue especialmente marcada en la lucha de liberación nacional y benefició al Frente Amplio.

Así lo evidencian los recortes temporales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo que refleja un cambio relevante en el comportamiento electoral.

Entre los partidos más votados, aunque PPSO y PLN lideran ambas encuestas, el orden del resto de bloques varía al observar las encuestas.

En términos absolutos, este cambio de votos también es evidente.

Entre los casos más destacados destacan nuevamente el PLN y el FA.

Si bien el candidato presidencial Álvaro Ramos recibió casi 825.000 votos, alrededor del 33% de ese apoyo no se transfirió a las urnas para los candidatos libertarios. Por otro lado, Ariel Robles registró alrededor de 93.000 votos presidenciales, mientras que los votos de su partido en el Congreso casi se triplicaron.

Además de la formación de la próxima asamblea legislativa, la definición de escaños se lleva a cabo por provincias. Por tanto, el comportamiento regional es diferente y tiene diferentes efectos en la distribución de escaños.

Mientras en las regiones costeras los escaños fueron ocupados principalmente por el Pueblo Soberano y, alternativamente, por el PLN, en el Valle Central hubo mayor diversidad de votos y mayor número de diputados impugnados. Estos distritos fueron clave para permitir que otras fuerzas políticas ingresaran al próximo parlamento.

¿Cómo se explica el cambio?

Expertos y analistas políticos ya veían como posible una votación dividida y ahora informan sobre los factores que explican el escenario final.

La analista Kattia Benavides sopesa la dinámica entre el oficialismo y la oposición. Si bien el Pueblo Soberano logró una mayor disciplina entre sus votantes -con algunos cambios atribuidos a los partidos cantonales-, la oposición enfrentó el desafío de cómo contrarrestar al partido gobernante.

La primera variación estuvo relacionada con la importancia otorgada a la elección legislativa en esta ocasión.

Entre las opciones, explica Benavides, ha incidido el posicionamiento logrado por el Frente Amplio en los últimos años.

«En el Frente Amplio la gente reconoce la disciplina y la continuidad, al grado que es la única facción que no ha tenido diputados independientes en esta legislatura», explica.

La decisión de los votantes no continuistas también influyó. Por un lado, hubo una definición mayoritaria en las elecciones presidenciales -con apoyo dirigido al PLN- y por otro, una división en las elecciones a la asamblea legislativa, donde pesó el criterio de equilibrio y contrapeso político.

«La oposición logró posicionarse en el gobierno frente a la polarización de la oposición, pero los electores entendieron que un voto útil contra Laura Fernández era apoyar a Álvaro Ramos, mientras que el contrapeso en el legislativo cayó en manos del Frente Amplio», concluyó.

La oposición ganó a los votantes de dos maneras

El analista político Sergio Araya coincide con este análisis, que destaca la evolución de la campaña electoral.

Según Araya, por un lado, los votantes de la oposición buscaban una alternativa clara y, por otro, los partidos lograron convencer a la parte de los electores que tenía un impacto directo en la distribución de los votos.

«Refleja la lectura de un sector de ciudadanos que, ante el peligro que perciben para la estabilidad democrática, buscan evitar una concentración excesiva de poder», explica.

«Se intenta establecer algún tipo de contención o contramedidas y, siguiendo una lógica electoral útil, muchos creyeron que el Frente Amplio era la opción que mejor cumplía esas expectativas», añade.

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Araya también señala un aspecto clave de la campaña: la dificultad de muchos partidos para presentar un mensaje sólido contra el Gobierno.

«Uno de los principales desafíos de la oposición fue no poder unificar un hilo conductor que explicara por qué la continuidad no era la mejor opción desde su perspectiva», afirma.

Una vez más, los últimos días fueron claves

Hacia el final de la campaña, cuando varios candidatos comenzaron a mostrar mayor intimidad y afinidad programática, se desarrolló una mayor atracción de votantes. Este apoyo de la oposición se utilizó de dos maneras.

Por un lado, la viabilidad percibida de Álvaro Ramos para competir en segunda ronda. Por otro lado, la trayectoria del Frente Amplio como oposición en los últimos años, junto con los esfuerzos por moderar su imagen ideológica, ha contribuido a su desempeño en el proceso legislativo.

«Las acciones del actual comité legislativo del Frente Amplio también influyeron en una parte del electorado para verlo como una opción ideal para contrarrestar activamente el peligro potencial de la concentración de poder», concluye.

elecciones rompen votos
Al final de la campaña electoral, varios partidos de la oposición presentaron un discurso de contención ante posibles amenazas antidemocráticas (Instagram).

Cuando los partidos no enamoran y hay ruptura de votos

El análisis se complementa con la visión de David Navarro, del Observatorio Nacional de Políticas de la Universidad de Costa Rica.

Navarro señala en primer lugar el descontento de los votantes con los partidos políticos, lo que les facilita no votar «juntos» y elegir opciones diferentes en cada votación.

«Con el debilitamiento del sistema bipartidista, cada vez hay menos personas activas en partidos políticos y, por tanto, menos votantes que votan de forma estrictamente partidista», afirma. «En muchos casos, el voto se dirige a personas o políticos concretos», añade.

Este elemento personal también ha permeado las elecciones legislativas.

“Lo vimos estos cuatro años en la Asamblea Legislativa, con facciones cada vez más personalistas: el oficialismo con Pilar Cisneros, Nueva República con Fabricio Alvarado y el Partido Progresista con Eliécer Feinzaig”, señala.

Finalmente, Navarro coincide en que muchos votantes intentaron evitar la concentración del poder en una sola fuerza política.

«La división del voto está surgiendo como una estrategia para equilibrar esta dicotomía entre quién me representa mejor y por quién tiene sentido votar», concluye.

Actualmente el TSE se encuentra en desarrollo. control finalcon una auditoría completa de los votos para definir la asignación final de escaños. (Foto cortesía/TSE).